Testimonios

TESTIMONIOS

CURSO BARCELONA - JUNIO 2014

Ante todo darte las gracias. Este curso me ha parecido mucho más personalizado, se han aclarado muchas más dudas y más claros los contenidos. Lo he sentido mucho más sencillo y a la vez más completo e intenso. Me ha parecido mucho mejor que al practicar las secuencias estuvieras corrigiendo de pareja pareja. Gracias Arnaldo por tu labor y por ser y estar. Chelo.

Me ha parecido el enlace de integración con el curso de primer nivel. Las prácticas me han resultado muy amenas con las demostraciones y la música de fondo. Un curso rico de conocimiento y alegría. Katalin.

En lo alto de la ciudad las ramas golpeando alegremente las ventanas, una casa laberinto nos acoge con paz. Los Andes vinieron hasta nosotros sin necesidad de avión ¡alegrías de estar vivo! Arnaldo es muy sabio cuando asegura que ¡Compartir es vivir!. Florinda.

Estoy realmente muy contento de haber realizado el curso de Reiki contigo Arnaldo. Se ha movido una bonita energíaen este pequeño y grande tiempo que hemos compartido contigo, las técnicas de nuestra ancestral cultura andina me serán se mucha ayuda para seguir en este hermoso camino de la vida. Gracias. Víctor.

Ha sido un cursoútil tanto a nivel de salud como para uno mismo como para poder aplicarlo en los demás. Interesante a nivel cultural para conocer los diferentes centros de energía, ejes y símbolos ancestrales. Gracias por compartir tus conocimientos y ayudar a incrementar la energía positiva en la humanidad que tanta falta hace. Sara.

CURSO BARCELONA - MARZO 2014

He participado y realizado los niveles 1 y 2 del curso de Reiki Andino con Arnaldo Quispe los días 8 y 9 de marzo en Barcelona. Durante este fin de semana he aprendido unas herramientas nuevas para mi, pero antiguas en el tiempo, eso me ha gustado, poder conectar con la medicina andina. Me he sentido cómoda y segura. Arnaldo nos ha reconducido de una manera clara, precisa y sencilla a esta tradición andina a través de la música, la meditacón y la sanación. Ha superado mis expectativas de una forma muy grata, incluso he recibido más de lo que esperaba. De tal forma que estoy fuertemente decidida a acudir al retiro en Perú para recibir el Hatun Karpay así como el Master en Reiki andino. Gracias Arnaldo. (Nati Martín) 

Querido Arnaldo, como te prometí aquí te dejo el texto que surgió después de mi nueva experiencia con reiki andino.Como siempre tienes mi permiso para difundirlo si así lo consideras, estamos en contacto. 
Dicen que es correcto llevar un presente cuando te invitan, pero yo acudí con las manos vacías. Cierto es que no anuncié mi llegada, porque la contradicción no estaba resuelta en mi interior, y así, una parte de mi estaba allí y otra no. ¿Es eso posible?, tan real como el sol. 
Al llegar, el primer abrazo, la hermana andina que dice ser alemana, Stefanie. Reflexiono acerca de este punto y descubro que andino es aquel que vibra en sintonía multicolor, como el grupo que tengo ante mi. Somos una orquesta de múltiples y variopintos instrumentos, parecemos algo desafinados, y percibo las primeras sensaciones: “aquí hay fuerza”, me digo a mi misma, “aquí hay arcoíris”. No se que pasó ayer, pero hoy es una página nueva y tomo la parte del lapicero que me corresponde con toda la humildad de la que soy capaz. Observo, comparto y escucho de fondo una voz con una cadencia especial, la voz de la Pachamama que a través de Takiruna viene a dictarnos una lección de lógica natural; 
“La energía no es considerada buena o mala, hay solo una carga de energía pesante o una energía sami que alivia el espacio.” 
¿Será eso lo que estoy notando?, me pregunto. Mi mesa andina debajo de la silla trata de esconderse, al igual que yo, pero no da resultado. Chelo flota en un espacio propio y la veo elevarse mas y mas, se que no debo de preocuparme por su viaje. Siento que llevo una pared alrededor que me impide participar, entregarme, pero claro, ¿dónde está mi otra parte?. Necesito escuchar algo de música, tal vez así consiga conectar mis partes, pero no veo el tambor, ni las maracas, ¿qué será de mi?. 
Reiki se hace presente de inmediato con tal fuerza que mis manos arden, tienen urgencia de dar, y la mente se ocupa de los nombres recobrados: qosqo, hucha, ñawi, seqe. Es mejor así, tener a la mente ocupada siempre me ayuda a relajarme, mientras estoy aprendiendo se que existo en ese momento y en ese lugar. 
El grupo tiene una energía particular, veo una Hydra con tres cabezas poderosas, un pavo real desplegando una gran cola con grandes plumas brillantes, un árbol esbelto de corteza fina y morena de cuya madera saldrá una flauta digna de un brujo. 
Veo el mar en una mirada que no miente nunca, veo miedos, temores vencidos y ganas de agradar a quien sea, con tal de agradar. Veo el círculo de las mujeres pero no lo siento, pero claro, es que no estoy. Por fin la llega la música y veo el grupo que fue en el pasado, que continúa bailando y saltando: ¡chiquitita…como las estrellas…!. Nueva reflexión; lo que amo, lo quiero siempre conmigo, y tal vez sea esa la causa de mi poca conexión con el grupo de hoy. 
Contemplo los símbolos andinos y me doy cuenta de que antes de mirarlos con los ojos mi corazón ya los guardó, imagino una manta tejida con ellos extendida sobre un prado. La tarde pasa lenta y Takiruna nos habla de las piedras sagradas de los Incas, las khuyas, cuerpo de Huamanga tallado por manos morenas de serranito, todos las queremos e imaginamos maneras de conseguirlas. A mi solo se me ocurre una; ir a por ellas. 
Llega el momento de regalar reiki andino y buscamos pareja, yo dejo que me busquen, hoy siento que no debo decidir casi nada, y descubro una mirada limpia que recibe mis símbolos con gratitud y una pizca de curiosidad. Transmitir símbolos no es ninguna tontería, dibujarlos en el aire es transformar el espacio que nos une en un lujoso pasillo engalanado con partículas de oro. De mi para ti…, y de ti para mi. Ayni, siempre vuelve lo que se da. 
Como el espacio es una ilusión, nos disponemos a hacer llegar reiki hasta la persona elegida, así se encuentre a miles de kilómetros de distancia. Personas amadas que sufren. Solo por eso, ya siento que la práctica de dar me ha unido finalmente al grupo, ya caen los muros, y me emociono al sentir a mis hermanos con tantos deseos de sanar, porque al fin y al cabo, para eso nos hemos reunido, y en ese punto vital todos somos un solo color, y por fin, en la fiesta final, la orquesta suena con los acordes limpios y afinados, y por sobre todos los instrumentos, se escucha el sonido de una quena entonando un icaro que dice ¡gracias pachamama!. (Florinda Ramos Gil) 

Hasta hoy no me había percatado pero hace un año,por estas fechas, fui iniciado en el Primer de Reiki Tradicional Usui. Luego vendrían el segundo. Esto supuso un gran cambio en mi vida, en la forma de entender, sentir y vivir. Ahora, con el Reiki Andino y más concretamente con el Segundo Nivel, revivo esta sensación como si fuera la primera vez, con los matices culturales de las tradiciones peruanas. Como un niño pequeño he dado unos primeros pasos, al principio muy confusos, luego un poco más seguros. Hay que des-aprender para aprender, tener paciencia con uno mismo y permitirse confundirse para avanzar. 
Ante mi sorpresa, recuerdo más de lo que pensaba de las clases. Ahora toca ir afinando y convertir en vivencia lo teórico. Desde crío me he sentido fascinado por Perú, sus costumbres, el chamanismo. Sé que vienen nuevos cambios y que posiblemente, muchos de ellos serán sigilosos. (David Villa) 

Arnaldo ...experiencia maravillosa el seminario de Reiki Andino, estoy muy agradecida por tu manera tan sencilla y sabia de iniciarnos en este viaje a la cultura Andina y sus diferentes tecnicas ancestrales....me encanto formar parte del grupo y espero vernos en noviembre en el Perú. (Chave Hoyos) 

El curso de Reiki Andino ha marcado un antes y un después en mi práctica de medicina tradicional. Arnaldo Quispe ha destilado los conocimientos ancestrales de su linaje para hacerlos asequibles a la mayor cantidad posible de personas, especialmente en occidente, como un gesto importante de compasión. 
En estos tiempos, regresar a los saberes indígenas representa un camino y una oportunidad para establecer lazos de concordia con las fuerzas de la naturaleza. La madre-tierra, los espíritus y las energías sutiles son cada vez más evidentes y nuestros procesos socio-ecológicos deben pasar sin lugar a dudas por su entendimiento y el acercamiento a ellas en consonancia con estos conocimientos. 
El poder presencial de sanador y la guía acertada de Arnaldo lo hacen indiscutiblemente un buen profesor, un respetado maestro pero sobre todo un querido amigo. Recomiendo el curso de Reiki Andino, las lecturas complementarias y los diferentes acercamientos a los saberes indígenas que propone Arnaldo para cualquier persona interesada en mejorarse a si mismo y a los demás. (Felipe Montenegro)